No sé ustedes queridos lectores, pero yo opino que la medida adoptada por el Presidente de México Andrés Manuel López Obrador, fue altamente acertada y mató dos pajarracos de un solo tiro, el primero fue hacia los ladrones (huachicoleros) de gasolina a través de los ductos de Pemex con autorización de sus propias autoridades, y la otra a la delincuencia organizada, porque el combustible se usa en el bajo mundo para la elaboración de la cocaína que de ahí se resulta también la fabricación de la heroína.

El caso es que ahora quiénes soslayaron la venta oficial de la gasolina en las presentaciones de Magna, Premium y Diésel, ahora enfrentan cargos judiciales que podrían llevarlos a pagar el precio de su libertad a varios años de cárcel y el desprestigio de sus personas ante la sociedad y sus propias familias.

En el asunto del “huachicoleo” están metidos decenas de personas que durante los gobiernos federales de Felipe Calderón, Vicente Fox y Enrique Peña Nieto, aprovecharon para sacar jugosas ganancias en la venta de gasolina a distribuidores y expendedores, conectados con ellos de manera ilegal.

Para el actual gobierno federal, liderado por el odiado para muchos mexicanos, Andrés Manuel López Obrador, ahora el trabajo es arduo y difícil, dándose las primera paladas, las que ahora tienen a los mexicanos en vilo de entrar en pánico por la escasez de gasolinas en los expendios y en los que ya se están registrando, connatos de broncas personales, ya sea clientes contra empleados o en su defecto entre los mismos clientes, porque ahora tienen que hacer largas filas por horas para obtener el preciado líquido.

Esto me recuerda la película en donde actuó el afamado actor Mel Gibson, en sus inicios, Mad Max, en donde unos pelean y se matan por la gasolina, así se me esta siendo parecido las escenas que hoy estoy viendo en las gasolineras, desesperación, preocupación y fastidio para la gente que quiere seguir circulando en sus vehículos por la necesidad de tránsito, trabajo y escuela.

Cuando en su lugar podría incluso aprovechar la ocasión en algunos casos, no en todos, para utilizar la bicicleta, (el burro o el caballo) y este aspecto no se está viendo en las calles de manera sorprendente, no hay ciclistas en las calles, más que los de costumbre, repartidores, encargados de compras de los negocios grandes y chicos, pero irónicamente no hay ciclistas en volumen en las calles.

Que sorprendente resulta ser el ser humano, no se entiende porque la gente se aferra a sus costumbres, al plácido entorno de ir de aquí para allá en automóvil, esta ocasión ameritaría a sacar la bicicleta o la motocicleta y ahorrarse un dinero que le vendría muy bien para pagar lo que viene encima, los impuestos de esto y lo otro, incluyendo las deudas contraídas para saciar el apetito de las fiestas navideñas o la compra de regalos de Diciembre y Enero el de los niños y las niñas de “Reyes Magos”.

No es sin duda alguna que los mexicanos nos las gastamos así, y bueno, el caso es que ahora los “huachicoleros” ya no tienen la forma de seguir haciendo su negocio turbio y deshonesto, ahora el gobierno federal va a controlar las entradas y salidas del combustible puesto a la venta a través de los expendios de gasolina.

En estos momentos en los estados del centro del país, la situación es muy delicada, ya están faltando niños y niñas a escuelas porque los padres de familia carecen del combustible en sus vehículos para llevarlos a las escuelas en sus automóviles, que en su mayoría, es el medio fortuito para trasladarlos, cuando se trata en su mayoría también de una jornada larga, porque quienes viven cerca de las instituciones educativas, pues se la llevan tranquilos.

Hay maestros y maestras que también le están sufriendo mucho, para trasladarse de sus hogares al trabajo de la enseñanza, obreros, empleados de los gobiernos, tanto federal como estatales, de los mismos municipios, que la gran mayoría recorre extensos kilómetros para llegar a su destino, y la falta del combustible, está siendo un grave problema.

El abasto no es suficiente, el primer mandatario Andrés Manuel López Obrador, lo declara este miércoles en su cotidiana conferencia de prensa, pidiendo apoyo a los mexicanos para que con “paciencia”, tomen el asunto a normal, y que no se enfrasquen en situaciones penosas, como peleas o discusiones tan sólo por unos pocos litros de gasolina.

El problema es que la gente está entrando en pánico, intentando incluso de llenar garrafones de hasta 20 litros de gasolina porque están pensando que esto, por rumores estúpidos, podría alargarse 20 días más, lo cual es mentira.

Hay que decirlo el director de PEMEX,  Octavio Romero Oropeza, tras dirigir un mensaje a los mexicanos en un comunicado este martes, indica que si hay gasolina, el abasto es seguro, sólo que la distribución esta lenta porque ya no se hace por los ductos, sino por carros tanques, poco a poco se irá restableciendo el combustible a los estados afectados por la medida.

Incluso asevera que posiblemente ya este sábado venga una distribución “normal”, y se deje de surtir a cuenta gotas a los expendios, en los que ya es todo un circo, maroma y teatro para los trabajadores, despacharles a personas francamente psicóticas por esta medida, que no ha dejado de surtirse gasolina a los mexicanos, sólo es cuestión de una medida austera que va solucionándose poco a poco.

Obvio que para quiénes están enamorados con sus vehículos y van hasta por las tortillas en él, pues esto es como una tragedia social que va de mal a peor, je, je, je, je, como si el mundo se fuera acabar sin gasolina.

Y en el caso del bajo mundo, pues esta situación les viene a colocar un knocaut certero al hígado, a sus bolsillos y a sus intenciones de seguir elaborando los enervantes, porque con gasolina se elabora la cocaína, de ahí se desprenden las demás drogas, de acuerdo a los estudios realizados por expertos en la materia a nivel internacional.

Si, así es, la coca se elabora con gasolina, imagínese entonces lo que se meten los adictos al cuerpo, pues qué forma tan más simple y estúpida de morir poco a poco, lamentable situación, pero que el gobierno federal aplica ese golpe, no se sabe si con la intención estudiada de pararle un poco el activismo a los delincuentes.

Pues entonces para los mexicanos que radican en las zonas centrales y del oriente del país, que seguirán padeciendo la falta de gasolina en los expendios, por al menos una semanita más, en lo que se recupera el abasto y se normaliza la venta de los combustibles para todos, el caso es no entrar ni en pánico, ni andar de “chismosos” inventando cosas que no, hay venta de gasolina al menos racionada, pero la hay, solo es cuestión de dedicarle al menos tres a cuatro horas para abastecerse con unos cuantos litros para salir al menos al día y dos más, je, je, je.

Lo malo es la dependencia de la comodidad y la necesidad, pues ni modo ya que se le hace, pero por el momento los mexicanos estamos en el bien común de que se debe castigar a los responsables de la venta ilegal de gasolina, porque ya era un negocio sólo para unos cuantos y muy cercanos a las huestes gubernamentales del pasado, entre los que están los ex presidentes de México, ahí es donde se va a ver si hay “JUSTICIA” para los mexicanos, y se espera que “la puerca no tuerza el rabo”.

Porque el primer mandatario López Obrador, lo dijo en una de sus conferencias de prensa, "se robaban 60 mil millones de pesos al año de combustibles con el huachicol y nos hacían creer de que era por la ordeña de los ductos, el huachicoleo, toda una cortina de humo, toda una farsa porque en realidad este robo se permitía desde el gobierno, llegaba al interior del gobierno".

“Cuando llegamos al gobierno se nos informa que se tenían datos diarios del robo desde el gobierno de Vicente Fox, incluso en Hacienda sabían que tenían que descontar 10 mil millones por robo de combustible en su momento”.

Por lo que siguen las investigaciones y pronto se darán a conocer nombres de involucrados en este asuntito tan infame en agravio de México.